Moto G7 análisis

El Motorola Moto G7 tiene un elegante diseño contemporáneo, una pantalla de muesca con gotas de rocío, cámaras traseras duales decentes, carga turbo, batería sólida y una versión casi disponible de Android 9 Pie que hace que valga la pena cada centavo.

El año pasado, el Moto G6 dio un salto de calidad con un nuevo diseño de cristal. Este año, el Moto G7 sigue por el mismo camino, pero se suma a una moda más reciente: la reducción de marcos y, en consecuencia, el notch. Además apuesta por una pantalla más grande configuración muy completa. Os contamos todo sobre el Moto G7 en un análisis a fondo.

Moto G7, especificaciones técnicas

MOTO G7 PLUS
PANTALLA 6,2 pulgadas IPS (19:9)
Resolución 2.270 x 1.080 píxeles
DIMENSIONES Y PESO 157 x 75,3 x 8 mm
172 gramos
PROCESADOR Snapdragon 632
GRÁFICA Adreno 509
RAM 4 GB
ALMACENAMIENTO 64 GB (ampliables hasta 512 GB por microSD)
CÁMARA TRASERA Dual de 12 megapíxeles (f/1.8) con PDAF + 5 megapíxeles
CÁMARA FRONTAL 12 megapíxeles
BATERÍA 3.000 mAh + carga rápida TurboPower
SOFTWARE Android 9 Pie
CONECTIVIDAD Wi-Fi ac, dual-band, Bluetooth 5.0, GLONASS, GPS
OTROS Radio FM, lector de huellas, NFC (según mercados), USB-C
PRECIO 249 euros

Diseño: el notch llega a la familia Moto G

Como adelantábamos en la entrada, con el Moto G6 hubo un cambio notable en la parte estética con un diseño que se vestía de cristal, línea que mantiene el nuevo Moto G7. Con la luz reflejando directamente, la espalda del terminal es un espejo, al menos en el modelo negro que es el que nos ha tocado analizar.

La parte mala del cristal, como siempre, es que las huellas se quedan marcadas con una facilidad pasmosa. También está el tema de la fragilidad del material, aunque aquí la marca nos incluye una funda de siliconatransparente en la caja que además de proteger ayuda a minimizar un problema habitual en móviles Motorola y es que la cámara sobresale bastante.

 

El módulo de cámara redondo se ha convertido en una seña de identidad en móviles de la firma. Un punto positivo porque refuerza la idea de continuidad en sus diseños, pero negativo porque siempre (o casi siempre) sobresale del chasis. No es el caso más exagerado, pero al colocar el Moto G7 en la mesa, la cámara es lo primero que toca. Al menos, como está centrado no ‘baila’ mucho.

El módulo de la cámara es seña de identidad en móviles Motorola con su forma redonda. La parte mala es que casi siempre sobresale, y el Moto G7 no es la excepción.

Justo bajo la cámara doble está el lector de huellas, el cual se ha aprovechado para incluir la clásica M de Motorola. Esta es la diferencia más notable con respecto a la generación anterior, por lo demás, apenas hay cambios en la parte trasera.

Si le damos la vuelta, nos encontramos con un frontal bastante más cambiado. Como decíamos, Motorola se sube a la fiebre de los diseños ‘todo pantalla’ con su línea Moto G y eso significa que tenemos un notch. Afortunadamente, es uno con diseño tipo ‘gota’ que resulta bastante discreto. Eso sí, en la parte inferior hay un marco bastante más ancho y que, una vez más, aloja el logotipo de Motorola.

A pesar del notch y ese marco inferior más ancho, hay que reconocer que el trabajo de compactación es bastante bueno.

La sensación es que podían haber reducido más los bordes, pero a pesar de ello hay un buen trabajo de compactación. La pantalla mide 6,2 pulgadas pero el móvil no resulta excesivamente grande y el peso está bastante ajustado. Así queda frente a otros terminales similares:

MOTO G7 MOTO G6 XIAOMI REDMI NOTE 7 HUAWEI P30 LITE SAMSUNG GALAXY A50 SONY XPERIA 10
PANTALLA 6,2 pulgadas
FullHD+ 19:9
5,7 pulgadas
FullHD+ 18:9
6,3 pulgadas
FullHD+ 19,5:9
6,15 pulgadas
FullHD+ 19,3:9
6,4 pulgadas
FullHD+ 19,5:9
6 pulgadas
FullHD+ 21:9
PORCENTAJE FRONTAL 81,4% 75,4% 81,4% 84,2% 84,9% 79,4%
TAMAÑO 157 x 75,3 x 8 mm 153.8 x 72.3 x 8.3 mm 159.2 x 75.2 x 8.1 mm 152.9 x 72.7 x 7.4 mm 158.5 x 74.7 x 7.7 mm 155.7 x 68 x 8.4 mm
PESO 172 g 167 g 186 g 159 g 166 g 162 g
BATERÍA 3.000 mAh 3.000 mAh 4.000 mAh 3.340 mAh 4.000 mAh 2.870 mAh

Enfrentado a otros de su gama, el Moto G7 sale bastante bien parado en lo que aprovechamiento del frontal se refiere. No es el más ligero ni monta la batería más grande, pero se mueve en cifras más que aceptables para su tamaño de pantalla.

Pantalla: más grande todavía

Ha quedado claro que la pantalla es la protagonista absoluta del frontal, pero también toca hablar de la experiencia que ofrece. Para empezar, hay que destacar que la gama Moto G lleva varias generaciones aumentando la diagonal y el Moto G7 se coloca como el más amplio de todos con un panel de 6,2 pulgadas.

Es el Moto G con pantalla más grande que hemos visto hasta la fecha: 6,2 pulgadas en diagonal.

El tamaño, junto con la reducción de marcos, potencia la experiencia visual que nos brinda el terminal, pero además se combina con una excelente nitidez y un brillo lo suficientemente alto como para poder ver el contenido en casi cualquier situación. A pleno sol, los reflejos molestan un poco pero es perfectamente usable y los ángulos de visión también son muy buenos.

La calibración de colores es algo saturada para tratarse de un panel IPS, o eso pensé al principio. Cuando abrí el menú de configuración de pantalla me encontré con que, por defecto, viene activado el modo de colores saturados, una pequeña trampa que hace Motorola para hacer que el panel sea más vistoso. Al pasarlo al modo natural se ven tonos mucho más lavados. Personalmente he acabado manteniendo el modo saturado ya que no es excesivo y da ese efecto wow a las imágenes.

Audio: calidad justa, volumen de sobra

 

El sonido es el otro pilar de la experiencia multimedia y aquí el Moto G7 cumple, aunque no brilla especialmente. Cuenta con un único altavoz y está ubicado en la parte inferior, por lo que el sonido no sale dirigido de forma frontal, sino que al sujetarlo, si queremos que nos llegue mejor, hay que usar la mano para redireccionarlo.

Lo bueno del altavoz es que el volumen es muy alto y si queremos usarlo como altavoz improvisado ofrece potencia de sobra. Eso sí, la calidad no es la mejor, sobre todo en volúmenes más altos donde la distorsión empieza a destacar demasiado.

Como buen gama media, el Moto G7 no se deshace del conector minijack, por lo que podremos conectar cualquier par de auriculares, aunque en la caja no encontrarás ningunos. La experiencia mejora bastante al usar cascos, como de costumbre. Con respecto al software, Motorola incluye la mejora Dolby Audio que viene activada por defecto tanto en el altavoz como en el auricular.

La opción Audio Inteligente aplica la mejora en función de si estamos escuchando música o viendo una película, aunque también se puede activar de forma manual en el modo que queramos. No es una función muy rica en opciones, pero sí se nota un efecto más envolvente.

Rendimiento: potencia suficiente, aunque sin alardes

Desde sus inicios, la gama Moto G se ha caracterizado por ofrecer un rendimiento muy fluido dentro de la gama en la que se mueve. Sin embargo, esta generación hemos visto un salto importante al pasar de los Snapdragon serie 400 habituales a un Snapdragon 632 más solvente y que además va acompañado de 4 GB de RAM.

Sobre el papel pinta bastante bien y en la práctica se traduce en un rendimiento muy fluido. Durante la prueba no he experimentado lag ni bloqueos, solamente algún cierre puntual con ciertas apps (ejem, Instagram). Tampoco se calienta en exceso al pasar periodos largos con juegos o usando la cámara. Obviamente, no llega al nivel de un gama alta pero sí supone una mejora con respecto a modelos anteriores, algo que queda claro en los resultados de pruebas benchmark.

MOTO G7 MOTO G6 XIAOMI REDMI NOTE 7 HUAWEI MATE 20 LITE SAMSUNG GALAXY A50 SONY XPERIA 10 PLUS
PROCESADOR Snapdragon 632 Snapdragon 450 Snapdragon 660 Kirin 710 Exynos 9610 Snapdragon 636
RAM 4 GB 3 GB 6 GB 4 GB 4 GB 4 GB
ANTUTU 102.307 68.876 142.445 132.007 147.589 117.327
GEEKBENCH 4 1.284 / 4.551 740 / 3.852 1.631 / 5.670 1.587 / 5.519 1.719 / 5.630 1.346 / 4.959

Antes de dar por concluido el apartado del rendimiento hay que hablar de biometría. El Moto G7 mantiene el lector de huellas, pero lo pasa a la trasera y lo “oculta” bajo el logo de la marca. El funcionamiento es muy rápido y los errores de identificación prácticamente inexistentes. Vengo de probar un Samsung Galaxy S10+ y el cambio ha sido notable en términos de fiabilidad, lo malo es que está detrás y es una ubicación un poco incómoda si tenemos el móvil sobre la mesa.

El Moto G7 no se deshace del lector de huellas, pero lo “esconde” bajo el logo de la marca.

Adicionalmente, el Moto G7 también incluye desbloqueo facial en su menú de seguridad. No es un desbloqueo avanzado que use hardware especial, sino que emplea únicamente la cámara delantera. A pesar de ello el desbloqueo es muy rápido y con la función de levantar y encender pantalla, muchas veces ni hace falta poner el dedo en el lector. En contra tiene que no funciona con poca luz.

Autonomía: no te olvidarás del enchufe, pero tampoco lo estarás buscando

Con 3.000 mAh de batería y una pantalla tan amplia, no esperaba una autonomía espectacular y así ha sido. El Moto G7 ofrece una duración correcta, ni pobre ni tampoco destacable. Durante la prueba, lo normal ha sido aguantar el día completo con una sola carga sin mayor problema, aunque en días de uso más intensivo tuve que recurrir al enchufe antes de acabar la jornada. Si miramos las cifras de consumo, el Moto G7 ofrece alrededor de seis horas de pantalla.

Con respecto a la carga, Motorola incluye el cargador rápido que consigue cargar el móvil al completo en alrededor de dos horas. Lo bueno es que va bastante rápido al principio y se puede llegar al 50% en una media hora,algo que viene bien si toca repostar rápido.

Software: Android, si puro, dos veces bueno

 

El software es uno de los puntos clave que convirtió a los Moto G en los teléfonos más recomendados de su tiempo. El Moto G7 sigue la tradición con un software en el que la experiencia Android se respeta al máximo. El único añadido que incluyen es la app Moto, donde hay varias herramientas agrupadas en tres bloques: Acciones Moto, Pantalla Moto y Voz Moto.

En Acciones Moto tenemos varias opciones clásicas como levantar para desbloquear, capturas con tres dedos o la que para mí es la más útil: navegación con un botón. Si activamos esta opción obtenemos la navegación por gestos, bastante intuitiva en su manejo, pero lo mejor es que así aprovechamos más pantalla.

Por lo demás, no hay cambios con respecto a lo que ofrece Android stock a excepción de la app de cámara, de la que hablaremos en el siguiente apartado.

Cámara: buscando la luz

Hace tiempo que las cámaras dobles no son exclusivas de la gama alta y el Moto G7 es una prueba más de ello, aunque su configuración no es tan completa como la de otros smartphones. La cámara principal consta de un sensor de 12 megapíxeles con lente f/1.8 y enfoque por detección de fase. El sensor secundario tiene una resolución de 5 megapíxeles y se encarga de ayudar al modo retrato midiendo la profundidad de la escena.

Como decíamos antes, la app de cámara es otro de los apartados con algo de personalización. Aquí el Moto G7 es fiel al diseño habitual y nos ofrece una app algo más rica que la stock de Android. En la captura de la izquierda se puede ver la interfaz normal, en la que tenemos varias herramientas arriba como el flash o el HDR y los modos de disparo abajo.

Al pulsar en el botón de la retícula se abre un menú con distintas opciones adicionales como el modo retrato, las panorámicas o el modo de color directo. Además cuenta con un modo pro bastante completo que nos permite ajustar parámetros como enfoque, balance de blancos o sensibilidad ISO entre otros. En general, la navegación es cómoda y las funciones recurrentes como el HDR están a mano. Pero vamos a lo que importa: los resultados.

En condiciones de luz favorable, la cámara resuelve bien las escenas como pasó en la foto sobre estas líneas. La luz no era muy intensa, pero el nivel de detalle se mantiene al ampliar un recorte al 100% y los colores son naturales, sin llegar a amarillear con la luz del atardecer. Con respecto al rango dinámico, en esta escena entró en acción el HDR con un resultado bastante bueno; se nota un poco en los contornos de los edificios pero no llega a ser excesivamente artificial.

Para ver mejor el efecto del HDR, lo puse a prueba en un escenario con un mayor contraste. Consigue levantar las sombras en primer plano para rescatar detalles de la piedra, mientras que el fondo se mantiene bien expuesto. Comentar que suele funcionar bien en casos así, pero no consigue recuperar tan bien las zonas quemadas.

Cuando cae la noche la cosa se complica y hay veces en las que al ampliar nos encontramos con un ruido exagerado como fue este caso. En el plano general, el detalle aguanta bien pero al sacar la lupa vemos un procesado muy pobre. Eso sí, el balance de blancos está bastante bien resuelto.

Otro ejemplo de escena nocturna en el que el resultado es bastante mejor pese a contar con una iluminación mucho más compleja. Con paciencia y pulso, se pueden conseguir fotos decentes, pero esto evidencia que los resultados de noche son bastante impredecibles.

Toca hablar del modo retrato, función posible gracias a ese segundo sensor de cinco megapíxeles que acompaña a la cámara principal. En general, el efecto está bastante bien conseguido y el recorte de la figura bien resuelto, aunque a veces queda algo artificial.

Como ya es habitual en móviles de la marca, la app nos deja elegir la cantidad de desenfoque al hacer la foto, por lo que si queremos un efecto más natural basta con bajar el deslizador.

Por último, comentar que la cámara delantera está al nivel de lo esperado en un móvil de su gama. Los resultados son más pobres que la cámara delantera, sobre todo en lo referente al rango dinámico. En la galería a continuación podéis ver todas las fotos hechas con las cámaras del Moto G7.

Fuente: xatakandroid.com

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